5. Apostar por métodos probados

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Para acelerar el éxito, la receta es simple: apuesta por métodos probados y no reinventes la rueda. Sigue estos tres consejos para volverte un emprendedor eficiente.

El título de este capítulo tiene una contradicción.

Es adrede.

Como los negocios mismos, el mercadeo es una combinación de arte y ciencia. Es una ciencia social donde los resultados varían bastante de acuerdo al contexto y a la preparación del entorno o manejo de expectativas, si queremos sonar más sofisticados.

Sin embargo, la probabilidad de éxito al basarte en métodos probados de éxito es sustancialmente mayor que cuando te vuelves un artesano del proceso desde el comienzo.

Por ejemplo, si desarrollas un embudo de ventas, es mucho más posible que encuentres el éxito con él si lo basas en el diseño de otro embudo similar que funcione bien.

A falta de mentores que te enseñen las bases de por qué un embudo funciona bien o no, lo segundo mejor es modelar aquello que funciona bien.

Es bueno tener mentores, pero también es una realidad que muy pocos tienen la suerte de contar con alguien de trayectoria y el deseo de mostrar su conocimiento. Lo segundo mejor, de nuevo, es modelar, ya sea con libros de expertos que muestren sus procesos, o emulando los mismos procesos en funcionamiento, para lo cual es buena idea ser cliente, para ver de primera mano cómo funcionan.

Solo una vez que tengas un buen nivel de consciencia del manejo de los negocios es que te sugiero leas libros más académicos de negocios. Presentan ideas interesantes, pero ellos solo califican los esfuerzos de los ejecutores y explican la visión. Este tipo de libros no son buenos ni muy útiles si aún no eres un conocedor de negocios donde puedas tomar el ejemplo y adaptarlo a tu circunstancia.

Los mejores libros, sin duda, son aquellos que te muestran un camino viable exactamente para la solución que deseas lograr.

Es muy importante que en tu cultura de trabajo adoptes estos tres hábitos:

  1. Experimenta ideas prometedoras con cierta necedad. Muchas veces ocurre que se desechan ideas a la primera que no funcionan. Así no funciona la cosa. Hay que corregir y probar de nuevo en lo que puedas considerar un mejor momento. Hay un dicho en respuesta directa que dice, “solo experimenta con las duplicadoras”, es decir, ideas que podrían duplicar resultados si todo sale bien. Pero también es válido hacer pequeñas mejoras, siguiendo el llamado principio del 1% semanal, pues al final del año habrás mejorado en más del 50% tus procesos
  2. Adopta prácticas innovadoras. Mantenerte al día con tendencias sociales, políticas, económicas, tecnológicas, legales y de sustentabilidad te ayudarán a actualizar tus procesos productivos para que sean más eficientes y rentables.
  3. Escucha al mercado. Quien finalmente tiene las respuestas de cómo venderles mejor, son los clientes que gastan dinero en la promesa de la solución que tu producto da. Si haces bien este trabajo, es probable que quieran volver por más o te recomienden, a petición tuya, con amigos, colegas y familiares similares a ellos mismos que puedan estar interesados. La clave para tener éxito aquí es solucionar problemas, quitarles piedras en sus zapatos para que anden más cómodos por los caminos que les acomodan, o hacerles el camino más plano, dando soluciones seguras a problemas recurrentes que les suman estrés.

Para recordar, fue 1. Experimenta ideas prometedoras con cierta necedad. 2. Adopta prácticas innovadoras. 3. Escucha al mercado.

Existen métodos probados para atacar cada uno de estos tres elementos. Por ejemplo, en Empresa En Crecimiento tenemos La Triada, una combinación de tres factores críticos de éxito que pueden sacar a cualquier negocio del estancamiento y darle alas. Cada casa de asesoría suele contar con sus propias metodologías, ya iré también compartiendo algunas que pueden ayudarte en próximos capítulos.

No solo hay métodos, también herramientas que te permitirán experimentar y medir resultados. Luego mantenerte al día con las noticias o conocimientos más importantes del momento y casos de éxito que puedas modelar, y finalmente, con herramientas de analíticas y de contacto con tus clientes para escucharles y medir su satisfacción.

La moraleja de la historia es, no vayas solo tratando de entenderlo todo desde el comienzo, es un camino lento y tedioso. En su lugar, sé alguien que viaja en los hombros de gigantes de modo de que, siguiendo estos pasos, puedas también ser uno tú mismo. Pero recuerda la ética, el tomar decisiones constructivas.

El verdadero genio no roba, remodela.

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