10 Lecciones De Marketing De Donald Trump y Su Campaña Presidencial: Parte 2

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Esta es la segunda parte de las 10 lecciones de marketing que nos ha enseñado la campaña de Donald Trump. Para ver la primera parte haz clic aquí.

6. Ten aliados que apoyen tu gran valor único

Después de que Ben Carson, el doctor de la película Manos Milagrosas, abandonara su propia carrera presidencial, se alió con Donald Trump y ahora activamente lo promueve.

Asimismo, cuando Donald lanzó su carrera presidencial con el controvertido y extremo discurso en contra de los inmigrantes, el muro y la crítica abierta a Obama, muchos medios y empresas asociadas rompieron tratos con él. ¿Desistió? Para nada.

En los negocios todo tiene un costo. Ser la celebridad que es ahora no es realmente gratis a pesar de la gráfica mostrada de publicidad gratis que recibió en febrero en la cuarta lección.

Sin duda le ha costado algunos tratos valiosos con televisoras como NBC, pero no te equivoques al pensar que lo perdió por tonto.

Su estrategia le ha funcionado al atraer su principal aliado: la mayoría de votantes. Es por esto que cada super martes ha arrasado y ha generado “pánico” entre sus detractores. Todo es un circo mediático altamente entretenido y lo perdido después se puede volver a negociar si es que aún existe poder de negociación y un interés, lo cuál es posible que haya.

Estas dicotomías de blanco y negro siempre han existido y cada una tiene sus propios valores. Podemos pensar hasta en los simples equipos de futbol y la rivalidad que existe entre sus fanáticos llegando al nivel de enfrentamientos y negocios que apoyan a unos y no a otros, perdiendo algunos clientes pero logrando otros muy leales.

Como dije antes, todo tiene un costo, pero también existe un beneficio.

7. Rompe esquemas (sé inesperado)

En el ambiente de las empresas startups (como Facebook)  se busca que el producto sea “adictivo” y construya nuevos hábitos. Para lograr este cometido, existen modelos de contenido que buscan hacer a la herramienta adictiva. Un elemento, como se menciona en el libro Hooked, es el dar recompensas inesperadas.

Conforme navegas por tu línea del tiempo en Facebook vas descubriendo contenido de amigos, páginas que sigues y grupos. Al ir viendo el contenido de ninguna forma sabes cuál va a ser la siguiente pieza que verás, y eso es lo que hace a Facebook tan entrenido (la mayoría de veces). Otras redes sociales tienen un comportamiento similar.

Donald Trump va a sus conferencias sin teleprompters ni discursos ensayados. Es una persona ocurrente que te habla de las noticias y da abiertamente sus opiniones, ¡y vaya que lo sabe hacer!

La gente no solo va motivada a seguir a un líder político, también va a entretenerse.

Pero la aplicación de la estrategia va más allá del mero entretenimiento. ¿Quién busca asimismo entretener?

Los medios de comunicación.

Los medios de comunicación devoran todo lo que dice Trump en sus conferencias y hasta han hecho sketches en donde meten a su propio trumpmaniaco para entretener. Pero sin querer esto da un mensaje, es divertido ser un seguidor de Trump.

La mayoría de gente busca asociarse con aquello que la sociedad considera aceptable. La televisión influye en gran medida a esta sociedad y ésta muestra lo “divertido” que puede ser seguir a Trump de cerca.

Las campañas políticas estrella como las de marketing son completamente fabricadas y promovidas por medios de oposición. Cada parte tiene sus propios intereses, que suelen estar ligados a generar ingresos para que el negocio prospere. Tener los ideales “correctos” es una agradable coincidencia y deseable incluso, pero no necesaria.

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8. Busca mercados de crecimiento moderado y revoluciona

Los candidatos para Washington son básicamente los mismos generación a generación. Los discursos no cambian, las promesas son las mismas y la gente simplemente no siente pasión por seguir a alguien.

Hay algunas excepciones, siendo Obama la última. Y también hay mucho análisis sobre cómo el comportamiento y detalles como hasta el sudor influyen en la opinión pública como en un desastroso debate de Richard Nixon. Hay que mantener una imagen poderosa donde el candidato parezca el héroe de película que el mundo desea.

Donald Trump no solo cuida al máximo este tipo de detalles, sino que revoluciona. ¿Cuándo había Estados Unidos una campaña política así? La historia llega a ser inspiradora: es un empresario contra el mundo (político).

¿Qué tiene de emocionante el mercado de la renta de propiedades? ¿Qué tiene de emocionante el ambiente de los taxis? Ambos ambientes son mercados de crecimiento moderado, similar al político, en donde una empresa revolucionadora llega y cambia las reglas del juego. AirBNB revolucionó el primero, Uber el segundo y Trump lo está haciendo en el político. Después de lo que se ha visto aquí, no se puede esperar que en al menos estas elecciones exista monotonía.

Donald Trump es el jugador disruptivo que llegó a crear un nuevo concepto de proyecto político, reestablece las expectativas y las define él mismo, consiguiendo más y más seguidores.

9. Establece los términos y las expectativas

Cuando tienes la confianza de decir que es lo que un gran líder debería de lograr y estabecer los términos en los que se debe basar para lograrlo, te conviertes en una seria amenaza para tus competidores.

Es por eso que el marketing de educación usado con el carisma de crear algo útil y provechoso o simplemente mejor puede llevarte lejos.

He visto incontables negocios de todo tipo de giros hacer uso de esta estrategia con buenos resultados. Quizás el más interesante sea cómo un simple negocio de lavado de alfombras la usó al crear una guía de compra y necesidad. La guía te enseña todo lo que un lavador profesional debe hacer y qué productos usa y te alimenta la necesidad al mostrarte cifras científicas de los peligros de la suciedad que almacena la alfombra y cómo afecta en la respiración, argumento particularmente persuasivo cuando el cliente tiene problemas respiratorios.

Donald Trump lo hace al definir y redefinir lo que Estados Unidos necesita en un líder y usa la clásica estrategia de desacreditación contra los demócratas. Bernie Sanders, un rival demócrata de Trump, ha saltado a ser popular usando un esquema similar al de Trump.

10. Odia lo que tu audiencia odia, ama lo que tu audiencia ama

No siempre es algo consciente. Ya el Nóbel de Economía Daniel Kanehman lo puso en su libro Thinking Fast and Slow respecto a cómo tener enemigos en común causa el agrado de una persona naturalmente.

Si odias el sushi y yo también lo odio, ya somos aliados.

Si odias la política actual y yo también la odio, ya somos aliados.

¿Cuántas veces no has sostenido una entretenida charla donde tú y alguien más critican algo o a alguien juntos? ¿Qué sensación de unión causa dicha plática?

Los estadounidenses tienen a alguien que representa a esa persona en Donald Trump. Es alguien de afuera del sistema que llegó, con su particular estilo, y dijo lo que millones de ciudadanos piensan, y naturalmente se han convertido en aliados.

Es mucho más fácil ser afin de una persona que es como tú que de un político en el que sabes inconscientemente que nunca podrás terminar de confiar. Lo irónico es que no importa si es real o no, pues Trump ha dicho muchas “impresiciones” a lo largo de su campaña, como lo ilustra John Oliver al contrastar el dinero que Donald ha recibido en donaciones y su argumento persistente de que no lo necesita porque se autofinancia.

Cuando eres una persona como la de tu audiencia, sumado a grandes poderes de persuasión, y lo comunicas de forma clara, simple y repetitiva, no dejas lugar a dudas sobre cuál es tu posición y qué es lo que tiene que ganar aquél que te apoya.

El mito Trump

Donald Trump puede ser un buen o mal gobernante, eso no lo sé. Pero como marketer, Donald es realmente brillante y como vendedor se potencia aún más. Dejando los adjetivos de lado, solo hay que ver lo que ha logrado.

Fácilmente pude poner como título Cómo Conseguir 2 Mil Millones De Dólares En Publicidad Gratis a este artículo basado en los resultados de Trump al usar estas estrategias, pero habría que sumar algunos otros elementos como el “momento de compra” y quién es su cliente.

Las elecciones son un momento de compra en donde Trump debe establecerse como una marca. Después es posible que no recordemos en absoluto ningún discurso ni promesa de Trump, así como difícilmente recordamos la de cualquier otro candidato, pero sin duda recordaremos la marca y qué es lo que representa. Recordaremos que Trump buscaba representar grandeza y nada más.

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