1. Dos tipos de vendedores

3 minutos

Existen dos tipos de vendedores, ambos exitosos, pero uno llegará mucho más lejos que el otro. Ve cuál y cómo lo hace aquí.

Todos vendemos algo.

Si no son productos, son ideas.

Incluso nos vendemos a nosotros mismos nuestras propias historias.

Las ventas generan resultados directos, en tiempo, atención, creencias y por supuesto se traduce en dinero.

Existe un juego interno y un juego externo en las ventas que se aplica también en los negocios.

El juego interno se basa en recursos que vienen de tu mente y se convierten en acciones constructivas o destructivas que te ayudan a conseguir tu meta, como conseguir más clientes. Sí, existen formas destructivas de conseguir clientes, y hablaré más de eso en el próximo capítulo, para que seas consciente de cómo se hace para evitar que lo hagas o seas víctima de ello.

El juego externo se basa en sistemas constructivos o destructivos que tienen un impacto en la percepción de la realidad de las personas y trae consigo algún grado de resultados. Por ejemplo, una plataforma publicitaria en redes sociales puede servir igualmente para atraer clientes y tendrá algún grado de resultados, que puede ser mejor o peor que otros canales.

En este podcast vamos a atender ambos juegos, el interno y el externo, que te ayuden a ti emprendedor, empresario, profesional independiente, tú que estás pensando en iniciar algo grandioso o de pulir tus habilidades para ser más eficaz.

Dos tipos de vendedores.

Normalmente en el tema de conseguir más clientes, son los vendedores o las ventas en sí mismas las primeras en las que pensamos para lograrlo.

La razón es obvia, tienen el impacto más directo en los ingresos.

Es por esto que empezamos con este tema crucial del que parte todo el movimiento en tu negocio.

Comenzaremos por el principio, tu mente, cómo abrirla a nuevas posibilidades y domarla de conductas viciadas que te llevan por malos caminos, como buscar soluciones rápidas y milagrosas, que te suelen llevar de vuelta al inicio, de ahí que sean círculos viciosos.

Hay dos tipos de vendedores: los persuasivos y los facilitadores.

El primero usa el entorno del cliente y un contexto de producto para hacer una presentación irresistible que lleve a la venta, mientras que un facilitador crea un sistema, que utiliza los recursos del vendedor persuasivo más otros nuevos, para lograr una presentación similar pero de una forma sistematizada que puede o no depender de él.

En otras palabras, un persuasivo utiliza los recursos que tiene dentro de sí mismo, en base a su conocimiento y experiencia, digamos su manera de hablar, su presentación, sus modos y su imagen, aprendidos de libros, seminarios y de otros vendedores exitosos, mientras que un facilitador parte de esta misma base, pero sabe proyectar lo más útil de este conocimiento y experiencia, en sistemas de trabajo independientes y en buena parte, delegables a otros. El facilitador ya lee además otro tipo de libros, atiende además otro tipo de seminarios y se relaciona también con personas de mentalidad empresarial.

Un facilitador puede ser un emprendedor, un rainmaker en una empresa de consultoría, un director general, un consultor con un método probado y enseñable, un profesional independiente e incluso un artesano.

El facilitador rara vez se reconoce a sí mismo solo como un vendedor. Se sabe que tiene la habilidad para vender, pero toma una mentalidad más expansiva, la del emprendedor, que lo lleva a jugar su negocio a un nivel más alto que el persuasivo.

Es por esto que el facilitador no solo convence, sino que, a través de sus sistemas de trabajo, genera cierto magnetismo que le permite lograr ventas a escala. Significando que su productividad en relación de ingreso y horas de trabajo son bastante desproporcionadas.

Aclaremos esto.

Un persuasivo sale a hacer una presentación, que le toma cierta cantidad de minutos u horas, y logra una venta. Es un resultado constante, un bloque de tiempo para una venta. Esta constante podrá ser más alta o baja de acuerdo a sus habilidades de persuasión. Tener solo esto es suficiente para llevar un negocio exitoso.

Un facilitador, por otra parte, gracias a sus sistemas de trabajo, puede trabajar una vez y lograr múltiples ventas, incluso a través de los días o hasta meses. O puede enfocarse solo en traer clientes más grandes mientras delega su sistema a otros para cautivar a otros más pequeños. O gracias a sus inversiones publicitarias, por ejemplo, logra proyectar su entusiasmo de ventas, clonándose a sí mismo de una forma robotizada, como en videos, y pues hace su misma presentación a decenas, centenas o incluso miles de personas a la vez, logrando resultados más eficaces y permitiéndole escalar su negocio.

Así que, ¿qué tipo de vendedor aspiras ser?

La habilidad de las ventas es una de supervivencia. Es una gran base para definirte como un gran emprendedor o un gran empresario en el futuro.

Existen muchas formas de conseguir más clientes, y no solo eso, también de fidelizarlos, pero este es un buen comienzo, empezando por ti, que aunque quizás no te conviertas en un vendedor en el sentido clásico, el contar con algunas habilidades esenciales de ventas, podrá ayudarte a ser más eficaz conforme descubras en el futuro formas más sofisticadas de conseguir clientes.

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