Día 5

Prueba de sentido común

La prueba de sentido común es la base para crear una oferta, pues te dice qué vendes, a quién y cómo.

Sin embargo, la pregunta más importante ya la respondiste, el por qué le vendes. Cómo mejoras la vida de tu cliente por el hecho de que compró contigo, esa es la base de tu relación que crearás con él.

Aquí te dejo la versión en audio:

Tu asignatura:

Terminar la prueba de sentido común.

Requisitos:

Tu hoja o libreta.

Cómo hacerlo:

Nos quedamos con estas cinco preguntas ayer...

  • ¿Qué producto es?
  • ¿Para quién es?
  • ¿Dónde puedes ofrecerlo?
  • ¿Cuándo es buen momento para ofrecerlo?
  • ¿Por qué el producto o servicio es bueno para el cliente?

Las preguntas en negritas son las que ya deberías poder responder con facilidad.

Ahora nos enfocaremos en responder las dos faltantes.

¿Dónde puedes ofrecer tu producto?

Se refiere a cómo lo venderás.

Las opciones más comunes por Internet son:

  • Hacer una tienda en línea
  • Vender por redes sociales y chat (ventas personales)
  • Hacer un embudo de conversión basada en una página o video de ventas (similar a la tienda en línea), aplica para productos físicos y digitales
  • Vender en una plataforma de terceros (como Amazon, MercadoLibre, Alibaba, AirBnB, Uber, Clickbank...)

Cualquiera de estas opciones es económica, sin embargo no porque puedas hacerlo significa que debas hacerlo, tienes que saber cómo hacerlo adecuadamente para que tengas éxito.

Así que olvida el consejo de "hazlo y ellos vendrán". Eso simplemente no es verdad.

Hay otras opciones, como si tienes una tienda física, un kiosco o algo así, pero en este reto nos enfocaremos en las vías digitales.

Si tú optas por un medio físico puedes seguir adelante con el curso e ir preguntando en el grupo de Facebook.

¿Cuándo es buen momento para ofrecerlo?

Aquí entra el arte y ciencia de la promoción.

Hasta ahora ya sabes que tienes clientes que pueden decir que sí y que pueden costear tu solución (sí, aún no hablamos de precios pero ya llegaremos a eso).

Ahora el tema es uno de consciencia.

Entre más alta sea la consciencia de un cliente respecto al producto, es más probable que lo compre.

Entre más baja sea la consciencia, pues no compran porque ni siquiera piensan o saben de él.

Es por eso que la publicidad de paga, los embudos de conversión y el marketing de contenidos hacen una terna irresistible para tanto atraer clientes conscientes como ir creando otros nuevos a través de la conscientización.

De esta terna hablaremos más a detalle otros días,

Antes ya hablamos de que tu nicho azul vive dentro de una categoría que a su vez, la categoría vive dentro de un mercado.

La consciencia sigue un camino similar...

  • Primero tienes a tus conocedores, son las personas que ya te conocen, saben qué ofreces, cómo lo ofreces y por qué, es decir, pasan la prueba de sentido común desde la perspectiva del cliente. Esta es aproximadamente 3% de una audiencia. Ellos responden a tus ofertas y promociones directas.
  • Luego tienes a los informados, que son personas que son al menos conscientes del problema y buscan soluciones, no solo hablo de marcas, sino de categorías. Si alguien tiene el problema de querer bajar 5 kilos, una solución es hacer una dieta, otra inscribirse a un gimnasio o hacer deporte. Por encima de la solución ya queda elegir qué marca, qué deporte, qué gym, etcétera. Aquí tienes apoximadamente un 7% de tu audiencia. Ellos responden a contenidos que les ayude a entender los problemas y las soluciones.
  • Finalmente tienes a los <strong class="eec">desconocedores</strong>, que ya sea por puro desconocimiento o prejuicio piensan que tu solución no es para ellos. Son personas que bien podrían beneficiarse con tu producto, pero hay un bloqueo mental que los hace pensar que no es así. Quizás piensen que no es un buen momento para ellos, o simplemente les caigas mal. Aquí tienes aproximadamente el 60% de tu audiencia. Ellos necesitan que o redefinas y reinventes la solución para ellos. Ve este artículo para saber cómo.</strongclass="eec">

Queda un 30% restante, estas son personas que conscientemente saben que tu producto o servicio no es para ellos. Simplemente no te van a comprar, ya sea que no les alcanza, ya están comprometidos con otro producto o servicio, o quedan fuera de tu área de servicio.

Tu labor aquí es entender lo que tus clientes entienden.

Haz una lista de los problemas que motivan a una persona considerar tu producto y otra lista sobre qué hace tu producto o servicio por ellos.

Busca en la web (o entrevistando clientes) qué objeciones comunes hay que detienen a la gente a comprar y resuélvelas para ti.

No te estreses de más, iremos retomando estos temas en los próximos retos, así que si no encuentras respuestas por ahora no te frustes, solo haz lo mejor que puedas. Por ahora quiero que tengas consciencia de todo esto.

Nos vemos mañana.

Notas finales

Si no te has suscrito al reto, hazlo ya, es gratis.

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