Día 14

Prueba social

La prueba social es un potente mecanismo que hace a tu oferta socialmente atractiva como el chico popular en tu secundaria.

Aquí el audio:

Tu asignatura:

Mostrar validación de tu oferta, producto y negocio.

Requisitos:

Tu libreta y tu mensaje de ventas.

Cómo hacerlo:

Una historia curiosa nos dice que mientras Elvis se posicionaba como "alguien que llegó para quedarse" con un título que decía "50,000 fans no pueden equivocarse" en la portada de álbum de hits en 1959, su promotor hacía una pequeña fortuna vendiendo pines que decían "odio a Elvis".

Este es un tema más avanzado de publicidad, la prueba social (y la presión social), pero eso no significa que no puedas usarlo fácilmente para dar credibilidad a tu negocio, a tu producto y a tu oferta.

Sin embargo te doy una amigable advertencia, más te vale que tu producto y oferta cumplan la expectativa que proponen porque de lo contrario, la prueba social prenderá fuego a tu credibilidad. Una vez cargas con una mala reputación basada en que tus promesas de marketing son vacías, es difícil recuperar la confianza.

Y es que la prueba social puede estar bien justificada con datos duros y también es posible fabricarla de la nada. Hay que saber manejarla porque solo hay un paso entre que tu prueba social sea una forma de apalancar tus ventas y el que hagas fraude. Confío en que la usarás con cuidado y sin inventarla o exagerarla.

De los ejemplos siguientes, toma inspiración para reflejar prueba social...

Ahora que tienes tu nicho azul, tienes la oportunidad de decir "somos los primeros en...", y eso es un buen comienzo. Eso ya es prueba social porque se asume que tu actividad es algo que la audiencia siente que hace falta. Hay validación implícita. También puedes decir, "somos los líderes en..." y tendrías razón, porque eres el único en tu nicho azul, así que lo lideras.

Aprovecha tus números: Si ya tienes usuarios y tienes números impresionantes, úsalos. "307 clientes satisfechos y contando", "hemos trabajado con 3 empresas S&P 500", "36,049 seguidores no pueden equivocarse".

Testimoniales: Los testimoniales son pequeños recuentos específicos de la experiencia de tus clientes. Pueden ser de personas comunes o de famosos (en lo general o en la categoría de negocios). Deben ser específicos resumiendo la experiencia contigo y sus resultados. Es bueno usar los testimoniales como respuestas a objeciones comunes (esas ya las investigaste en la web). Es importante dar credibilidad con un nombre, posición en la empresa si aplica y fotografía si es posible.

Contentoriales: Es una variación de los testimoniales y tienen varias formas. Una es que entrevistes a un cliente sobre su experiencia contigo. Otra es que proveas un servicio hacia alguien en público, publicarlo en redes sociales mencionando la marca y luego mostrar que tuvo aceptación de la marca pues respondió. Una forma más simple es que si publicas en redes sociales, la propia aceptación de la audiencia te dé esa validación en números dándote la validación a ti. Puedes publicarlos en redes sociales (sobre todo YouTube), tu blog o reportes descargables.

Validación de expertos: Que un experto o alguien percibido como experto como un influencer de fé de ti.

Medios en los que has sido publicado o mencionado. Si has sido mencionado en revistas o te han dado un reconocimiento digno de presumir, presume (por ejemplo yo he sido Escritor Top de marketing en Quora en Inglés y Escritor Destacado 2018 en Quora en Español, publicado en Forbes México y HuffPost España).

Credenciales: También puedes usar tus credenciales como títulos profesionales, honores o certificaciones.

Casos de estudio: Básicamente es un testimonial no resumido que muestra toda la transformación de inicio a fin. Tiene 5 elementos: el problema, qué soluciones consideró, por qué te eligió, la implementación sin caer en detalles esquizofrénicos y los resultados. Estos pueden existir en artículos, reportes o en redes sociales (un video de YouTube o una publicación en Instagram).

Estadisticas: Muestra estadísticas relevantes en torno a tu nicho y categoría de negocios. Puedes usar fuentes terceras o el número de suscriptores de email que tienes, o en tus redes sociales. Si puedes compararte con alguien más, vale la pena evaluar si creces en números más rápido que otros.

Reseñas: Busca reseñas. Pide reseñas. Muestra las reseñas.

Publicidad de boca en boca: Las recomendaciones, tu buena reputación en voz de otros, y lo que se dice de ti, tu producto u oferta. Incluyendo, "esta es la oferta más loca y atractiva que he visto", casi a modo de testimonial. Básicamente lo que se dice de ti. Puedes sumar la recomendación o mención de alguien famoso si te es viable.

Como te dije, elige una y agrégala en tu oferta.

Decía John D. Rockefeller que después de hacer lo correcto, lo más importante es decir que estás haciendo lo correcto.

Pocos van a creerte cuando tú eres quien lo dice, pero todos tienden a creerlo cuando otro es quien lo dice.

No subestimes el poder de la comunicación.

Notas finales

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