Día 2. Tu plan de proyecto de negocios

Ojo, no es lo mismo que un plan de negocios.

Aquí de entrada no te voy a pedir que me digas exactamente cuando vas a vender al final del año y así hasta a cinco años. No tiene ningún sentido.

El plan de proyecto de negocios empieza definiendo lo que vas a inyectar a tu negocio para que cobre vida.

Haz un recuento por escrito de,

  1. Tiempo. ¿Cuánto tiempo a la semana le vas a inyectar? Da un rango. Por ejemplo, de 10 a 20 horas. Esto también para cada persona involucrada.
  2. Capital. Bueno, aquí se divide en muchos capitales.
    1. Humano: ¿Quiénes estarán involucrados y qué roles desempeñarán? ¿Cuál es la expectativa de trabajo número uno para cada quien? De entrada es *generar negocios*. Si tienes un equipo de trabajo, es recomendable que no sea mayor a seis personas para no complicar demasiado la comunicación, y mantener la flexibilidad que requiere el proyecto.
    2. Financiero: ¿Quién meterá cuánto al negocio? Así no metas toda la masa al horno de a una, simplemente establecemos expectativas de cuánto va a comprometer cada quien en total en un inicio.
    3. Capital físico: Además de dinero, es posible que se aporten bienes físicos al negocio, como computadoras, bienes raíces o vehículos. A estos también se les conoce como «activos tangibles».
    4. Capital intelectual: La experiencia y conocimientos que cada persona trae consigo y sirve para la empresa. Puede reflejar conocimiento único que fortalezca la experiencia al cliente o patentes y marcas registradas, así como procesos únicos como la capacidad de vender algo de forma diferente que otros, por ejemplo, arte en Internet o cripto en físico.
    5. Capital social: Las relaciones y redes a las que tienes acceso. Incluye proveedores, socios, clientes y la comunidad en general. Un fuerte capital social puede representar un poderoso empuje inicial para tu negocio.
    6. Capital cultural: Los valores, normas y creencias que van a dar forma a la cultura de tu empresa. Una cultura bien definida influirá en la moral de los empleados, en su productividad y la percepción de los clientes.
    7. Capital reputacional: El valor de la empresa a ojos de los clientes, inversionistas y público en general. Dado a que empiezas de cero, fíjate en la reputación en general en tu gremio, en torno a honestidad, calidad y fiabilidad. Usa las debilidades que notes en otros para fortalecer lo tuyo y si hay fortalezas importante en común, encuentra una forma de hacerlo diferente y único para ti. Por ejemplo, si todos trabajan duro, suma inteligencia a ese trabajo para prevenir problemas futuros asociados a esa actividad.
    8. Capital natural. Quizás sea relevante destacar los recursos naturales a los que tienes acceso.
    9. Capital de trabajo: el capital en dinero o recursos para hacer tus actividades diarias.
    10. Capital de deuda: Idealmente será cero de inicio, pero considera todos los préstamos y créditos (como de tarjeta de crédito) que estás usando o piensas usar. Los intereses a pagar son parte de los pasivos que debes pagar cada mes. Ten cuidado con estos porque en algunos casos los intereses moratorios pueden ser muy altos.
    11. Capital de propiedad: Si hay un grupo de trabajo, el porcentaje de la empresa que cada quién tendrá. El valor inicial de la empresa se da por sus activos menos sus obligaciones.
    12. Capital semilla y de riesgo. El capital que inicial para arrancar, y aparte el que otorgan aceleradoras de negocios para lograr un crecimiento rápido.

Muchos emprendedores erróneamente dicen que «empiezan de cero», sin tomar en cuenta nada de lo que ya traen y pueden aportar al negocio desde el día uno.

No importa si en algunos elementos estás en blanco, se trata de hacer un recuento de todos los recursos que cuentas para hacer un negocio. Puedes llegarte a sorprender de que no empiezas con tan poco como probablemente piensas.

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