Crecimiento y escalamiento
para tu empresa emergente


Si estás leyendo esto, entonces tienes una de estas dos situaciones:

 


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  1. Tu empresa está atorada estratégicamente hablando. O no vendes bien una vez tienes a un prospecto enfrente, o no has sabido encontrar a una base de clientes fiel y acumulable, o sabes que hay oportunidades alrededor pero no has sabido qué hacer para aprovecharlas.
  2. Tu empresa va creciendo, pero no sabes dirigirla a su rumbo adecuado. Quizás hace falta un mejor aprovechamiento tecnológico, visión estratégica o una mejor organización de recursos para lograr objetivos críticos o simplemente afinar habilidades comerciales para lograr la eficiencia requerida para crecer.

 

También puede ser que seas un emprendedor curioso y quieras saber qué potencial hay para ti.

O también puede ser que tu empresa haya fracasado y quieres una “bocanada de aire fresco” para volver a empezar.

Los perfiles de emprendedores y empresarios de Empresa En Crecimiento son de todo tipo, y como comunidad, buscamos apoyarlos a todos.

Si eres la persona responsable de llevar su negocio adelante, definitivamente estás en el lugar correcto.

Sin embargo, hacerlo no es tan simple como contratar un servicio publicitario. Los empresarios que se asesoran siempre están aventajados porque,

 

  • Se reta sus propias creencias, que suelen estar dentro de “una burbuja”, de lo que ellos conocen.
  • Encuentran formas alternativas y muchas veces más sencillas de las que creen para alcanzar sus objetivos.
  • Se mantienen enfocados y rindiendo cuentas para poner atención en el trabajo que necesitan hacer para dirigir sus empresas y no en el trabajo rutinario que les ocupa.
  • Les ayuda a aterrizar su entendimiento empresarial en objetivos, los objetivos en estrategias, las estrategias en planes, los planes en acciones administrables. Algunas veces estas acciones se vuelven en las estrategias de quienes las van a ejecutar, y ellos mismos tienen que ver a su nivel de granularidad cómo ejecutarlas adecuadamente (esto en empresas con tendencia a ser medianas y grandes).
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Dicho esto, incluso los emprendedores y pequeños empresarios deberían de asesorarse, porque esto los prepara para los retos que tienen enfrente.

Es muy común, especialmente en Latinoamérica, que los emprendedores y pequeños empresarios no se asesoren, y actúen en base a creencias conservadoras que les impide compartir capital y ser innovadoras.

Esto se ve en la poquísima cantidad de empresas que llegan a la bolsa (apenas una en 2021) que suele requerirse solo los dedos de una mano para contarlas, mientras que en Estados Unidos estas van al orden de centenares. El estancamiento es notorio.

El tema de financiamiento de empresas es amplio y complejo, ya que depende de varios factores, como el tiempo de vida de tu negocio, su ventaja competitiva, planes de crecimiento y conocimiento administrativo del negocio para conseguir los financiamientos y capital adecuados que el negocio requiere en ciertos momentos.

Lo ideal es poder financiar el crecimiento con lo que produce el propio negocio. Esta es la base del crecimiento orgánico. Sin embargo, esto no siempre es eficiente, ya que el crecimiento está sujeto a la capacidad que tiene el negocio de generar efectivo y se puede traducir en un crecimiento más lento.

En el capitalismo, podemos encontrar aquí dos tipos de mentalidades. Aquellas que sí desean un financiamiento más agresivo que les permita crecer rápidamente. Por otro lado, los que usan la analogía del árbol de bambú, que crece alto hasta después de algunos años, gente como Warren Buffet, que empiezan lento y acumulando, usando el principio del interés compuesto, creando su “bola de nieve” que va creciendo conforme va rodando (¿quizás aplica la analogía de la rueda de inercia de Jim Collins (colocar enlace al artículo)?)

Cada opción tiene sus contrapesos. Ya hablamos de cómo con el crecimiento orgánico arriesgas un crecimiento lento y este puede significar que otra empresa mejor capitalizada te rebase y se coma tu pastel. Por otro lado, si te capitalizas agresivamente, puede que tengas que sumar carga administrativa al haber más escrutinio de las operaciones por parte de tu socio capitalista, además de presiones en calendario para conseguir beneficios y, sobre todo, tener que ceder una pieza más grande de lo que quisieras, de propiedad de la empresa.

Sin embargo, si te organizas bien, puedes acceder a los dos y minimizar sus efectos negativos.

 

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Triada del Crecimiento

En Empresa En Crecimiento, hemos estructurado el crecimiento empresarial en tres partes, que nosotros llamamos La Triada del Crecimiento:

  • Profesionalización
  • Plataformas
  • Redes

El uso de estas palabras es ambiguo adrede, ya que hay más de una forma de interpretarlas, y es por una simple razón: el crecimiento de una empresa no es algo que puedas hacer igual en cada negocio y con eso esperar los mismos resultados. Eso sí, nosotros proveemos una base.

Si hoy te acercaras a nosotros para solicitar apoyo para gestionar tu crecimiento, lo primero que haríamos es evaluar a tu negocio hoy en base a La Triada del Crecimiento.


Esto es lo que revisaríamos:

Profesionalización: Cómo interactúa el equipo de trabajo con las áreas que componen a tu empresa para producir resultados consistentes.

Normalmente estas áreas de vinculan a través de los procesos que realizan para hacerse de insumos, convertirlos en consumibles y venderlos.

En breve, hay que ver si hay facilidad de delegación de responsabilidades, capacitación en áreas críticas para el negocio y experiencia transformada en conocimiento que ayude a mejorar la operación del negocio. En base a las habilidades que existan dentro del negocio, es que se sustenta una ventaja competitiva.

Además, habrá que ver que se cuenta con las herramientas adecuadas para poder cimentar una base de crecimiento, especialmente en el área de las finanzas, gestión de recursos y lograr una diferenciación en base a alguna interpretación de calidad (como tiempos reducidos, costos reducidos, materiales eco-amigables, servicio al cliente extraordinario, presencia en distintas zonas, etcétera).

Plataformas: Las plataformas se refieren a cualquier sistema, físico o digital, que ayuda a materializar la ventaja competitiva a través de herramientas, automatización y control sistematizado.

Existen sistemas de trabajo, como la gestión de proyectos, o sistemas digitales, que automatizan la promoción y adquisición de productos y servicios. Existe la cultura de trabajo, que abre la puerta a aportar ideas y proyectos que optimicen o reemplacen sistemas existentes, con la promesa de mejorar los resultados. Existen los sistemas de administración de procesos, que no solo ayudan a vender mejor, sino que ayudan a hacer más eficiente la gestión interna de recursos y el control del trabajo.

Redes: Las redes se refieren a cómo el negocio se vincula con una o más audiencias segmentadas de clientes, proveedores y socios. Puede ser mediante esfuerzos conjuntos, adquisiciones, o simples relaciones comerciales.

El ejemplo más básico de redes es que el emprendedor contrate a un contador que trabaje con otras empresas que le puedan servir a él mismo de cliente, ya que el contador sirve para crear un nudo que une dos hilos de la red, permitiéndole al emprendedor a acceder a nuevos clientes al instante.

Por otra parte, las redes se refieren a la creación de defensas que dificulten a rivales a igualar la oferta que ofrece una empresa. Por ejemplo, a través de la marca, procesos de trabajo, diferenciaciones, redes de distribución, ecosistemas de productos, control financiero, que en sí mismas podrán tener un impacto normal en lograr resultados, pero combinándolos, producen resultados aumentados.

Las redes tienen dos características claras.

  1. Vinculan recursos internos y externos en uno o más puntos, como una red de pescar, que extienden la “superficie” con la cual pueden atraer clientes, socios y capital.
  2. Estos vínculos producen resultados aumentados. Desde aprovechar las audiencias de otros negocios, hasta adquirir a otros negocios, pueden lograr resultados casi instantáneos que no se pueden lograr fácilmente solo con la plataforma.

La Triada del Crecimiento se puede trabajar en conjunto.

No es algo que requiera ir por “niveles”. A menudo, el trabajo en un nivel exhibe las deficiencias en otro que hay que corregir.

Aquí interactúan algunos principios administrativos clásicos, como la regla del 1%. Si medimos los impactos que generan nuestras estrategias en cada nivel, y encontramos deficiencias medibles entre unos y otros, y solo las corregimos al 1%, al cabo de un año podrás mejorar un 52%, que puede traducirse en 52% de costos reducidos, 52% de ingresos aumentados, o alguna combinación de ambas. Sin embargo, si acumulamos 1% de mejora en cada una de las partes, logramos un efecto aumentado que nos permite rendir hasta un 156% siguiendo la regla del 1%.

Por ejemplo, a veces es viable duplicar la base de clientes dando incentivos a que los clientes existentes los recomienden. Al sumar esta habilidad de redes en algún punto específico de nuestro proceso, y si tenemos una plataforma lista para atender este aumento, estamos logrando un aumento mayor a algo estándar, como sería solo enfocarnos en hacer una nueva publicidad.

Normalmente, si algo tiene el potencial de dar un resultado instantáneo, decimos que esta habilidad es de redes. Simplemente conectando nuestra red a la red de otro, logramos sus recursos fluyan a nuestra red al instante. Las redes de recomendación tienen este potencial, y, aunque no siempre las cosas sean así de instantáneas como lo digo, si se aplica la profesionalización, esto es, experimentar hasta encontrar la manera de hacerlo funcionar, es que sumamos un valioso recurso extra a nuestra plataforma que ya podrá dar resultados instantáneos desde ese momento. Esto no es más que sentido común.

Esto es algo que hacen muchas empresas emergentes de alto potencial, por ejemplo, al solicitar que invites a tus amigos a usar la plataforma. Empresas como Uber, LinkedIn y Slack han basado buena parte de su crecimiento justo en esta estrategia. También es algo que tu negocio puede aprovechar, sin importar el giro ni el tamaño (solo hay que asegurarte de que puedas atender a todos los que aceptes de clientes).

Así que como ves, no es necesario ir por niveles, pero dependiendo de dónde se flaqueé más en cierto momento, será mejor comenzar por ahí. Por ejemplo, de poco sirve implementar un sistema de recomendaciones si solo imaginar que lleguen diez nuevos clientes, no hay quien los atienda en el negocio o no hay capacidad de atender a tantos (quizás por demora de materiales o cosas así.)

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tarda en crecer un negocio?

Esta es la pregunta del millón.

Dependiendo en dónde haya que enfocarse es que se requiere más o menos tiempo.

Como dije antes, si adoptamos un crecimiento orgánico, será más lento, con un crecimiento apalancado, será más rápido, a veces casi instantáneo.

Con crecimiento apalancado no me refiero a ir por préstamos, sino a adquirir recursos valiosos que otros controlan, como un competidor que se quiere retirar, y aún tiene una saludable base de clientes.

Así que el crecimiento puede ser acelerado o paulatino, en parte por tu preparación y mentalidad emprendedora, y en parte por las circunstancias que te rodean, como la facilidad para acceder a nuevos clientes, o expandirte geográficamente, ampliar ofertas o incluso, hacerte de otros negocios distintos al actual, pero que tienen sinergias, como en sus costos.

Sin embargo, podemos definir una base de cuánto debe crecer como mínimo, y para cómo van las cosas, lo mínimo sería las tasas de interés anual que los bancos centrales publican. Típicamente es de entre 2-4%, pero en tiempos recientes, ya rebasa el 7%.

Así que podríamos decir que, si el ingreso de tus negocios no promedia al menos un 10% de crecimiento anual, tu negocio está en serio peligro de estancamiento o decrecimiento.

Recuerda, la inflación es un “impuesto fantasma” o el “impuesto económico” que los bancos centrales y gobiernos nos han impuesto, que la mayoría de gente no comprende porque no es fácil entender sus efectos. Se ve en cómo los negocios suben precios para ganar básicamente lo mismo. Nosotros nos enojamos con los negocios, pero los verdaderos responsables son los bancos centrales.

Cómo crecer mi negocio

La forma más eficiente para crecer tu negocio es pensar de forma estratégica.

Ya antes vimos que la Triada del Crecimiento ofrece tres perspectivas sobre la cual podemos encontrar muchas formas de crecer tu negocio.

Sin embargo, difícilmente una persona hace esta pregunta con esa expectativa tan estratégica.

Sin embargo, la estrategia existe en múltiples niveles.

Entendemos por estrategia lo que escribí en el artículo Estrategia Competitiva en 13 oraciones, “la estrategia es un grupo de elecciones que te posicionan para ganar, donde las tácticas son las elecciones individuales.”

Así que si preguntas, “Damián, ¿cómo crezco mi negocio?” Habrá que ver qué grupo de elecciones estás dispuesto a probar.

Por ejemplo, si para ti crecer un negocio significa básicamente ganar más dinero, existen dos vías principales para lograrlo: o aumentas ingresos, o reduces costos.

Existen tres formas de aumentar ingresos:

  • Aumenta la cantidad de clientes.
  • Aumenta la frecuencia en que te compran.
  • Aumenta el monto de compra promedio por cliente.

Y de ahí se desprenden incontables tácticas para lograrlo, algunas son:

  • Si haces mejor servicio al cliente, puedes evitar que un cliente se vaya, hacer que compre más frecuente y más, dependiendo de su caso.
  • Si ideas una estrategia publicitaria, puedes conseguir más clientes, tanto encontrando nueva gente, o haciendo que gente que iba a comprar y no lo hizo antes, compre ya.
  • Ofreciendo productos complementarios para vender.

He hecho un curso entero, en Udemy, que se llama Ventas estratégicas para negocios al consumidor que aborda diez categorías que puedes usar hoy mismo para mejorar tus ventas, y tendrás muchas más ideas como estas y detalles sobre cómo hacerlo.

Existen también tres formas de reducir costos:

  • Revisa tu estructura de costos.
  • Automatiza procesos.
  • Convierte centros de costos en activos.

Revisar la estructura de costos suena genérico por una buena razón, pues al revisar la estructura, se pueden hallar muchas maneras de hacerlo.

Por ejemplo, si adquieres otro negocio complementario, puedes compartir costos, significando que tu base de costos ya no es para una empresa, sino dos, creando eficiencias o lo que algunos gustan llamar sinergias.

Una forma más simple es revisando y renegociando contratos para adquirir mejores precios a partir de tus propias ventajas competitivas. Por ejemplo, buscando proveedores con tamaños similares a los de tu empresa, para que crezcan juntos. Otro ejemplo es comprando por volumen, o comprando por volumen futuro. Es decir, si sabes que en el año necesitarás 100 aparatos, pero vas comprando aproximadamente de 10 en 10 cada mes, y estos van subiendo de precio, si haces un contrato donde prometes la compra de 100 en el año al precio de hoy, consigues mejores precios. Esto funcionará mejor con proveedores con los que ya tengas una buena relación. Finalmente es revisar costos que pagas recurrentemente y no necesitas.

Automatizar procesos es una forma moderna de reducir errores, aumentar la calidad y en general de reducir costos directos. Hoy en día difícilmente una empresa que busca crecer lo hace de forma “manual”, sino que usa sistemas de gestión financiero, de inventarios, de producción y recursos humanos, todo esto englobado en los llamados sistemas ERP.

Si llegaras desear vender tu empresa, un tema importante para que sea deseable, es que tengas estos sistemas, y se verá que sean compatibles con los sistemas de la otra empresa. Cuando no son compatibles, existe un riesgo algo de que la compra sea un fracaso.

Convertir tus centros de costos en activos significa ver la forma de (1) convertir el trabajo que produce cada centro de costo en un producto en sí mismo que puedas incluso ofrecer a otros (no siempre es posible), (2) crear costos de cambio, al crear un ecosistema que haga que tus clientes vean difícil cambiar de proveedor, ya que esto permite aumentar la productividad de tus centros de costos (ya no administran para un producto sino varios), (3) haciendo que tus proveedores sean socios.

Cómo crecer mi negocio por Internet

Internet es sin duda el medio más popular para conseguir clientes.

La llamada Web 2.0, que incluyen sitios como Google, YouTube, Facebook, Instagram, Pinterest, TikTok y cualquier otro sitio interactivo que se te ocurra, han ido aprovechando los avances tecnológicos en adopción e infraestructura y encontraron un poderoso activo, tus datos.

Tus datos, mis datos y los datos de miles de millones de personas usuarias de estos sitios son una mina de oro que les han permitido tener algunos de los negocios más rentables y de crecimiento más acelerado que hemos visto en la historia.

Para aprovecharlos, cada empresa implementa sistemas de análisis que procesan nuestra información en base a miles de perspectivas, que van desde saber las zonas geográficas que transitamos, dónde vivimos, dónde trabajamos, qué sitios visitamos, qué contenido consumimos más y menos, qué contenidos nos agradan y desagradan, encima, ver ese contenido categorizado, como en contenido de padres de familia, o de viajes, o de preferencia política. También pueden identificar nuestra relación con otros usuarios. Por ejemplo, saber qué usuarios influyen más en nuestras interacciones, sean conocidos o influenciadores externos, en base a cómo interactuamos con su contenido (damos clic a sus enlaces, comentamos, reaccionamos, o compartimos).

Estos sistemas interactúan con los negocios de dos formas, de forma orgánica y de pago.

La forma orgánica es la más atractiva porque implica promoción gratis, o canal de distribución gratis. Sin embargo, para que funcione necesitamos considerar varios factores que harán tus contenidos deseables para que “los algoritmos” los recomienden a otros usuarios.

Por ejemplo, en Google esto se hace con SEO, u optimización de buscadores, que implica optimizar un sitio tanto técnicamente como en su contenido. En esencia, que cargue rápido, que tenga una buena estructura semántica, y que el contenido sea de buena calidad, deseable para que otros lo consuman.

En Facebook, esto se haría usando sus propias herramientas, como video o páginas.

Sin embargo, también hay reglas de lo que no hay que hacer. Por ejemplo, con SEO, si saturas tu página con frases clave que quieres posicionar, esto va a dañar tu posicionamiento. En el caso de Facebook, si pones enlaces a sitios externos o de multimedios, se verán menos motivados en compartir tu contenido.

Conforme las empresas van madurando, el alcance orgánico producto del “buen uso” de sus plataformas va perdiendo alcance (menos gente lo ve), y va tomando más peso el uso de sus herramientas de pago.

En Facebook e Instagram es bien sabido que, si los usuarios no interactúan frecuentemente con los contenidos, tu contenido básicamente desaparece de su vista hasta que lo busquen.

Si bien, es posible aún crecer orgánicamente en algunas plataformas, lo ideal es combinar lo orgánico con lo de pago. Cada vez que un marketer astuto logra “romper el algoritmo orgánico” para que su contenido lo vea mucha gente, tan pronto la empresa reconoce esto, hace “ajustes” para limitarlo. Si bien está en su interés no matar el alcance orgánico, a la vez tienen que priorizar el uso de sus herramientas de pago, pues son empresas que buscan ganar dinero al final del día.

Crecer solo orgánicamente tomará tiempo y no hay garantías de que los próximos cambios de algoritmos que usan las plataformas para distribuir contenido no te afecten para mal. En Facebook es bien sabido que ya el alcance orgánico es casi cero, excepto usando los videos de Facebook y grupos, que es solo un poco más alto, pero eso implica trabajo constante para mantener a tu audiencia activa y consumiendo (lo cual es algo deseable para estas plataformas, naturalmente).

¿Recuerdas lo que te conté antes de cómo estos algoritmos procesan nuestra información? Pues sus algoritmos ya incluyen inteligencia artificial que podemos acceder “directamente” a través del pago de publicidad. Podemos usar intereses o incluso dejar que sea su algoritmo quien encuentre la audiencia ideal para nosotros. Buena parte de la presión de que la campaña funcione dependerá de que tu pieza publicitaria y tu página web (si es que la vinculas a tu publicidad) sean de “buena calidad”.

La calidad de la pieza publicitaria dependerá de usar una buena redacción y que llame la atención para que tenga la fuerza suficiente de interrumpir el uso normal de la plataforma para interactuar con ella. Asimismo, cada plataforma tiene sus propias reglas generales de qué incluir y qué no incluir en el creativo. Por ejemplo, puede estar mal visto saturar una imagen de texto, o segmentar audiencias por atributos raciales o religiosos.

El que tu sitio web sea de calidad significa que su contenido sea congruente a la publicidad asociada, el que existan páginas de políticas de uso y de términos y condiciones, y que no sea un “bait-and-switch”. Es decir, que promueve una cosa, pero finalmente te vende otra, o que prometes una oferta de descuento solo para que, al momento de comprar, cobrar el “precio regular”.

Nosotros te ayudamos a revisar estas cosas, y a optimizar los mensajes para que sean tan persuasivos como puedan ser.

Un problema común en los sitios web que analizamos es que la redacción no es convincente.

Por lo general, existen tres formas de crecer un negocio en línea que hemos visto:

  1. Posicionando un sitio web, haciendo contenidos en él y en redes sociales, y pagando publicidad, aplica para sitios de comercio electrónico también.
  2. Haciendo contactos directamente en redes sociales como LinkedIn, Facebook y Twitter, el sitio web no siempre es necesario aquí. Eso sí, hay que aprovechar las plataformas para sacarles todo su jugo. Esta estrategia a veces la llaman “Dream 100”. LinkedIn es la más costosa al requerir una membresía Premium para hacer búsquedas avanzadas, pero si tu audiencia está aquí, vale la pena.
  3. Creando comunidades por email o SMS y páginas de aterrizaje. Estas páginas no necesariamente son en tu propio sitio web. Pueden ser comunidades en otras plataformas como grupos de Facebook, Slack o Discord, pero éstas tienen sus “letras chiquitas”, y hay que ver si realmente vale la pena.

¿Por qué no crece mi negocio?

No todos los negocios crecen.

De hecho, en México no son muchos los negocios que crecen más allá de vender un poco más de año en año.

Debido a esta realidad tan generalizada, no puedo culpar a los empresarios, sino al sistema que nos ha enseñado a crear empresas bajo ideales defectuosos.

Por ejemplo, una gran empresa, así como una persona, invierte parte de su capital en otras empresas. Por eso es natural que uno también llegue hacer socios de sus proveedores. Sin embargo, en México, esto no es común verlo.

En Estados Unidos, en tiempos donde las tasas de interés son prácticamente de cero, las empresas aprovechan para invertir agresivamente o adquirir otras empresas, usando dinero que les sale prácticamente gratis, sin descapitalizarse ellos mismos.

De nuevo, esto no es común verlo en México.

Las empresas mexicanas pecan de algunos problemas que les dificulta crecer.

Una es que,

  1. Solo quieren que la propiedad sea de la familia. No suelen aceptar inversionistas externos. Parte de esto se ve incluso en las empresas que llegan a cotizar en bolsa año con año. ¡Son muy pocas!
  2. No todos los empresarios tienen una “mentalidad expansiva”, buscando ver cómo competir de forma ventajosa, creando capital intangible e identificando uno o más mercados a dominar. Por lo general, y en particular con gente que empieza su negocio como alternativa a no encontrar trabajo, solo lo quieren para hacerse de un ingreso. En este sentido podemos ver que ser emprendedor es una actitud de negocios.
  3. No todos los entornos se prestan para crecer. El dónde es un factor de peso. Primero hay que reconocer que en el mercado existan “monedas de oro, plata y bronce”. Esto significa que hay riquezas accesibles en varios niveles, desde clientes que compran en masa, hasta clientes individuales. Por ejemplo, si tienes un libro, puedes vender una unidad a un mercado minorista, como puedes vender mil unidades a una empresa para sus empleados. O incluso puedes llegar a hacer cursos o hasta una película en base al libro.

Sabiendo esto, quizás la cabeza te esté dando vueltas y quieras saber en concreto…

¿Crecer mi negocio es difícil? ¿Cómo empiezo?

Crecer tu negocio en principio no es difícil.

La forma más fácil de hacerlo es mejorar tu sistema de ventas respecto a los clientes que ya tienes, para aplicar las tres formas de aumentar las ventas que vimos arriba.

Si tu empresa aumenta sus ingresos, estás técnicamente creciendo tu negocio, siempre y cuando los costos no los canibalicen.

Por eso, marketing es una forma ideal para comenzar a crecer tu empresa, y con él, buscar a tus clientes existentes. ¿Por qué? La razón es simple, ya invertiste algo para que compren contigo, no vas a tener que volver a invertir, si es que desarrollas una relación con ellos. Por lo tanto, es más económico.

Si tu negocio no está construido para tener clientes repetidos, vale la pena o sumar un producto o servicio que se preste a esto, o cambiar de negocio. Cambiar de negocio a veces no implicar tener que cerrar la puerta, vender todo y hacer otra cosa. Algunas veces solo requiere un cambio de perspectiva. Por ejemplo, si tienes una imprenta, puedes relanzarla si se le agrega un servicio web que permita a la gente “autopublicar sus libros”, y deja de ser una vieja imprenta, y más un servicio web que soluciona un problema moderno, lo cual cambia todo para este negocio.

En el proceso de la Triada del Crecimiento, tenemos la Profesionalización, Plataformas y Redes respectivamente.

Ya antes expliqué de qué trata cada una, aquí solo voy a hablar sobre cómo se crece con cada una de ellas.

La profesionalización trata esencialmente de sistematizar tus procesos. Si tienes procesos sistematizados, puedes (1) controlar mejor los costos, (2) planear mejor los recursos que necesitas tanto para operar como para invertir en nuevas oportunidades, y (3) puedes mantener una ventaja competitiva bajo la gestión de la calidad.

Hablar de calidad es casi como hablar de inversiones, así como existen diferentes inversiones en todo tipo de productos y mercados, también existen diferentes calidades en varios niveles y procesos.

Por ejemplo, si la dirección del negocio mantiene controles combinando KPIs (indicadores clave de desempeño) y OKRs (objetivos y resultados clave), es fácil saber cómo le va al negocio. Así pues, vigilamos la calidad de tus operaciones.

¿Cuáles son los KPIs y OKRs que tu negocio necesita?

Es difícil decirlo, ya que depende de la misión, visión y estrategia comercial que tu negocio persigue.

Por ejemplo, cuando una empresa como Facebook comenzaba, sus métricas clave se centraban en la adopción de usuarios y los objetivos y resultados clave se centraban en los grupos de Facebook, etiquetado de usuarios en imágenes y claro, una línea del tiempo que mantenga al usuario entretenido viendo actualizaciones que le importan.

Conforme una empresa como esta crece y tiene un porcentaje nada despreciable de la población en línea global a la que tiene acceso, otros KPIs se suman, como el ingreso por usuario, por lo sus OKRs también se adaptan, ahora necesita encontrar la manera de usar la información que tiene de sus usuarios para crear una plataforma publicitaria, que por una década ha sido quizás la número uno en el ambiente de publicidad en línea, lo que le ha hecho que Facebook haya sido una de las empresas más rentables en Internet.

Si actualmente ves problemas con Facebook, es probablemente porque ahora ya acumulan demasiados OKRs para seguir bombeando los KPIs, lanzando iniciativas que francamente copian productos de otros, con tal de no dañar sus propios KPIs, como la cantidad de usuarios activos que tiene y, por supuesto, la rentabilidad por usuario.

Para una PyME o una práctica profesional las cosas no son muy diferentes. Del mismo modo, las pequeñas empresas pueden pecar de querer abarcar demasiado para mejorar sus propias KPIs a través de una gama amplia de OKRs, pero que no están enfocadas a una misión de negocios adecuada o que no tengan una calidad adecuada.

La calidad del contenido de Facebook ha dañado la buena experiencia para muchos al saturar de publicidad, además de tener prácticas controvertidas de censura. Esto más la conciencia de la gente de que “si el servicio es gratis, es que tú eres el producto” también ha afectado la confianza de la gente hacia Facebook, y aunque sigan usándola frecuentemente, ya no comparten información personal.

Quiero aclarar que este caso de KPI y OKR está sobre simplificado para ilustrar.

Una forma estructurada de crecer

La profesionalización sienta las bases estratégicas y operacionales sobre cómo el negocio puede y quiere crecer.

Si no existe algún grado de sistematización en el negocio, difícilmente va a poder soportar un aumento de demanda, o una integración.

El marketing es un catalizador. Es decir, acelera tanto el éxito o el fracaso de un negocio. Si la economía del negocio no es sólida, invertir en marketing significa apostar por esa economía defectuosa, a más escala, lo cual no augura cosas buenas.

Así que hay que revisar que la economía del negocio sea la adecuada. Esto implica:

  • Revisar que las fuentes son estables y hay riesgos mitigados que no pongan en riesgo tu propia producción o prestación de servicios. Entre las fuentes tienes tus insumos, proveedores, y capital de trabajo.
  • Revisar que las finanzas operacionales son adecuadas. Básicamente esto es que haya flujo de efectivo y ganancias, o tendencias claras que te acerquen a las ganancias. Además, que el endeudamiento no sea excesivo y que exista una estructura de costos bien definida, que facilite la administración.
  • Revisar las tendencias externas que muestran confianza en invertir en el negocio. Poder reconocer demanda y más aún, demanda de nicho, te permite definir una participación (%) de mercado basada en tu ventaja competitiva, que te ayude a ser visto como un líder, o como un proveedor principal cuando menos.

Estas tres piezas son esenciales para aterrizar el plan de crecimiento.

Como dije antes, el crecimiento puede ser algo tan simple como mejorar la rentabilidad del negocio al optimizar su administración, o tan compleja como capturar mercados rápidamente, y realizar adquisiciones para acelerar el crecimiento lo más posible.

En Empresa En Crecimiento tenemos las herramientas para evaluar la situación y las oportunidades, en empresas al consumidor.

¿Qué opciones tengo para empezar?

Como te he expuesto a lo largo de esta página, existen diferentes formas de crecer, y en buena parte estas dependen de lo que quieres hacer.

¿Quieres simplemente “hacer lo más con lo menos”, o “lo mismo con menos”? Entonces hay que conocer tu situación.

La forma más fácil, es simplemente poniéndote en contacto con nosotros.

¿Tengo que asesorarme sí o sí?

El asesoramiento no es barato, pero por lo general lo vale porque si se hace uso de las sugerencias, casi siempre se ven buenos resultados, como ingresos aumentados o mayor audiencia que ve tu contenido.

Sin embargo, hay que decir que los resultados no siempre son inmediatos. Por ejemplo, para un consultorio médico, un sitio hecho para ser posicionado en buscador puede tardar aproximadamente tres meses en ver resultados.

Puedes empezar tú mismo a conocer tus opciones y probar algunas cosas tú mismo.

Para esto, en Empresa En Crecimiento tenemos libros accesibles al bolsillo, para que no existan excusas.

De hecho, recomendamos empezar viendo esto o el blog, porque para nosotros es mejor que si te pones en contacto, ya tengas idea de cómo podemos ayudarte.

¿Qué hace y qué no hace EEC?

Empresa En Crecimiento es una empresa orientada al asesoramiento y educación de negocios con el fin de ayudarte a crecer y escalar.

Acumulamos experiencia en decenas de industrias orientadas al consumidor, tanto física como en medios digitales.

Usamos esa experiencia para apoyarte a cumplir tus metas empresariales

Sin embargo, no hacemos todo.

Por ejemplo, no manejamos campañas de redes sociales ni publicitarias. En otras palabras, no somos una agencia de publicidad.

Es más fácil ver a Empresa En Crecimiento como tu socio que le gusta no solo optimizar tu negocio (apoyar en el trabajo dentro del tu negocio), sino crecer (trabajo en el negocio) y escalar (trabajo sobre el negocio).